Los datos provisionales del último año recogen una mejora sostenida en accidentalidad mortal, con especial descenso en vías de un solo carril por sentido.
El análisis de los indicadores de siniestridad muestra una mejora sostenida en carreteras convencionales, donde se concentra la mayor parte de los accidentes mortales. Las campañas de vigilancia de velocidad, cinturón y sistemas de retención infantil se han reforzado en los tramos con mayor índice de accidentalidad histórica.
Entre las medidas con mayor impacto destacan la instalación de radares de tramo en 180 puntos, la señalización dinámica en salidas de curva y los programas de formación en empresas de transporte de mercancías.


